Aire

ÁNGELUS

No me cansa tu divinidad
Como cansó a los teólogos el peso
Y la hechura de tu cuerpo y el lento
Arroyo de sangre sobre la nieve

No me cansa saber que eres mortal
Y que un día lejano nos olvidaremos
Del frío y la gratitud de hechizarnos
Con ascua con flor con vernos

No me fatiga pensar en las hormigas
Que llevan a cuestas la inteligencia
Hacia lugar mediocre y sobrenatural
No me da miedo equivocarme

De cielo ni de nube ni de urgencia
Ni de imán ni espiga ni generosidad
No me angustia sentir que has elegido
Esta derrota de la orientación

No me turban tus plazos
Ni el núcleo de helio de lágrima tuya
Por derramar
No me contienen los océanos

Pues te amo y soy invulnerable
A mi propia materia
Al Occidente de Sócrates
Y Zenón y Parménides

A la idea trinitaria
Y al único alud: ¿es éste el efecto
Que aligera el estilo
De tu anunciación?

________________________________

ANGKOR VAT (bolero)

Yo he visto lejos los templos
Los idilios lentos de la Humanidad
Esta desdicha insondable del tiempo
Que ciega la luz ideal

Dime por qué del silencio
Me dejas el aire de la obscenidad
Cuando detienes mis dedos
Desierto de nieve y longevidad

Látex y azufre sedientos
Apuran los charcos de la soledad
¿Cómo extraer del cemento
El vértigo antiguo de la intimidad?

Humo que es todo momento
Salvaje destello de suntuosidad
Dale mi nombre a los besos
Gacela a los versos y sinuosidad.

Félix Blanco, Aire, De la Salle University Press, Manila, 2001

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s