Etiquetas

, ,

¡TIGRE!

Recuerdo la lengua que acarició el rostro
De Jorge Luis Borges en Buenos Aires

La excitación mínima de la ceguera
Da pie a una anécdota desaforada y grácil

Escucho o intuyo la fuerza bosón Higgs
Porque nadie es el máuser del campo

Como no existe vacío sino por desdén
Menos anochece la materia oscura

Otra cosa es la firma de la soledad acaso
Minúscula vida de un espejismo

Duran entre ocho y diez años los detalles
De la lucha a muerte contra la simetría

No estoy de acuerdo en que carezcan de
Luz propia al naranja de la mandarina

El viejo dios que alumbra donde quiere
Habita en la memoria selectiva y no

Hay dos que escriban las mismas rayas
Tanto solitarias como solidarias

Sobre el mantel dispuesto a la invocación
De una pantera minuciosa y descreída