Y POCO A POCO LOS PECHOS LE NIEGA PARA QUE NO LOS PALPE

Ovidio, Metamorfosis.

El gen de las palabras irrumpió en el mercado de valores
Como el viento que sopla donde quiere y vuelve y se fija

Construyeron algunos espontáneos una vela adecuada
A la tensión de las cuerdas del idioma irreprochable

Persona es quien suena en las manifestaciones de Atenas
Y eco la cadena que azota el mar con turistas arcaicos

Los calzones cortos y los catedráticos de la cuarta edad
Del toro que regala su Porfirio automático a las olas

Si el rubor asistiera a la entelequia de virtud y aplauso
La horca debería acentuar el placer de las estatuas

La cicatera rosa de la aldea arrasada por el estruendo
De bombas que llovieron agua bendita en el cerebro

Para que repararas tus delirios secos o humectantes
Pero persiste el aire implosivo del tanteo prensil

Un modo de producción que requiere vocabulario
No exactamente desprecio ni menopausia aguda

Acaso evitaría que insistieras en el rapto de Europa
Con una jabalina y un perro y un muñeco cualquiera

Cuando desperté del sueño del espolio inminente
La policía todavía estaba allí interrogándome