Aquí te entrego poemas y otros textos a 0,

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Oí a un dilecto honoris causa gallego por definición
Cuya poesía fluctúa entre dos ascensores

Decir que todo aquello que los mortales hagáis
Bien a mí se me atribuya inmediatamente

Pero que lo demás como cociente de la espera
Es fue y será viruta de vuestra cultura terrible

Como a estas alturas es recomendable leer de nuevo
La Divina Comedia de un empleado de Dante

Propongo ¿qué diría el marqués de Bradomín
De semejante celo entre el Eo y la vanidad sin talento?

Que don Ramón dirija desde la gloria eterna del paisaje
Alguna institución que hable sin corregir al hablante

Algún no emboscado en la crítica del agradecimiento
Algún trabajador que inspire a los caimanes de México

Mi amigo Jean Claude no muerde por ahora
Y así le debo sin debérsela porque no lo aceptaría

La mano de esta tribuna hiperangélica contra el argot
Primitivo de la humildad astuta y forense

De la mercadería inestable cuando la luna
Se presenta a sí misma como bedel del sol

Y empuña el móvil a imitación promiscua
De la corte vienesa que tantos milagros nos inyectó

Con Jean Claude sin embargo suceden los troncos
Para repartirnos lo que queda de imperio fluvial

A la manera suya de los que abrieron inéditos
De par en par las esclusas del Danubio inexperto

No se avergüence el lector si hasta aquí ha llegado
De la disciplina en que estamos incurriendo

Se escribe también como parábasis
Musicalmente definitiva o estadística

Se fue
Como si nada
Como si nunca
Lo fue todo ¡qué triste no estar triste!

Pero qué bien
Que por la radio
Vuelvan a sonar canciones
Y no mariconadas

En el zócalo de las preposiciones
En la ilusión vaticana de los sin alma fija o finísima

El deshielo suele acomodarse al aserrín del triunfo
Al plástico mar que bosteza mientras te repones

De la palpitación hermenéutica
Hasta que vengan tiempos mejores

Casi agropecuarios casi libertarios casi lectores
De tu biblioteca temperamental

Que regalas porque te falta espacio para la virtualidad
Casi infinita casi mimética con la manzana de Ortega

Y la ambición y la duda de ser tan bello
Que te equipara al narciso que no cultivas

Poemas y aviones se tienen o no se tienen
La evasión es el arte de quien te emplea

Mi amigo Jean Claude me proporciona en resumen
Una herramienta que estábamos perdiendo

Un utensilio locuaz en su diverso acero matemático
Para cortar a tiempo el azar de la palabra envidia